Eliminar la Violencia contra las Mujeres y contra Aminetu.

Hoy, 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia de Género, no puedo dejar de pensar en las mujeres asesinadas y torturadas por la violencia machista que hay que erradicar, pero tampoco puedo dejar de pensar en Aminetu maltratada por el gobierno marroquí, abandonada a su suerte por el gobierno de España en territorio español. Es inevitable el paralelismo, es patéticamente fuerte y claro. Es impactante y escandaloso.
Por eso, hoy, especialmente hoy, una vez más, quiero decirte Aminetu que las mujeres españolas, las mujeres de todo el mundo, estamos a tu lado contra la injusticia que te están haciendo y que exigimos a los poderes públicos españoles que solucionen de una vez el problema que tú no has creado, que te han creado a ti, que te dejen entrar en tu casa aunque sea con el mismo pasaporte que los marroquíes te robaron y que NO tienen derecho a imponeros como os imponen todo al pueblo saharaui: por la fuerza.
Todos los días que llevas en huelga de hambre (tu única defensa posible) son vergonzosos, pero hoy, 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia Machista, mucho más vergonzoso y mucho más urgente que el gobierno español haga lo que tiene que hacer para que tu caso denigrante de violencia política y moral intolerable, de violación de los Derechos Humanos termine bien porque nunca debió empezar. El gobierno español y Naciones Unidas tienen que obligar a Marruecos a que te deje entrar en tu casa sin más mentiras, sin más torturas, sin más violencia. Recupérate, Aminetu. Te mandamos un abrazo muy suave pero firme.
Ana Roncero.
Sáhara vencerá.
Acabo de venir de la manifestación de Madrid en apoyo del pueblo saharaui y me acabo de enterar de que sólo eramos tres mil. No sé cómo se las apañan algunos para meter 42 personas en un metro cuadrado y nosotros (¡qué mala pata seguimos teniendo en todo!) sólo metemos algo así como el 10% de persona en cada metro. Tiene que ser envidia cochina, no me cabe la menor duda.
El caso es que hemos estado allí, como todos estos años, un montón de gente (a mi plebeyo entender) y aunque al parecer no crecemos ni avanzamos ni tenemos dónde caernos muertos y somos cuatro pelagatos de mierda, a mí me ha emocionado como siempre y a los que he visto allí (y otros que no han podido ir) también. Los plebeyos, ya se sabe, nos emocionamos con todo, lloramos por nada.
Eso es lo que ellos siguen teniendo allí, en los Campamentos de Refugiados: nada (o muy poco), por más que trabajemos para mandarles alimentos, nos esforcemos en romper el muro de silencio o nos desgañitemos en difundir su causa como Mariem Hassan en este vídeo.
Y, sin embargo, (¡hay que jo ... se!), tenemos que seguir y seguir y seguir. Espero que no tenga que ser hasta que a los traidores se les caiga la cara de verguenza, porque entonces vamos listos, pero nunca se sabe porque llevamos camino.
Cada año debería ser el último (somos ingenuos), cada año hacemos votos de solución (somos buenos), cada año nos va a tocar lotería en lugar de duro trabajo (somos así). Pero el caso es cada año el Sultán provoca, encarcela, tortura más y los gobiernos de España y Francia le apoyan, le miman, le venden armas, le compran fosfatos y bancos de pesca robada.
Bueno, no quiero ponerme triste. Ha sido un buen día, también porque cada vez van más saharauis a su manifestación y yo digo una y otra vez (aunque me repita más que el ajo) que despacito se llega lejos y aquella frase (no recuerdo de quién) de que si luchas puedes perder, pero si no luchas ... estás perdido.
Ana Roncero.
La ley. Pedro Faura.
La ley es tela de araña
y en mi ignorancia lo explico:
no la teme el hombre rico,
nunca la teme el que manda,
pues la rompe el bicho grande
y sólo enreda a los chicos.
Y es la ley como la lluvia:
nunca puede ser pareja.
Y el que la aguanta se queja,
pero el asunto es sencillo:
la Ley es como el cuchillo,
no corta a quien la maneja.
La ley es tela de araña
y en mi ignorancia lo explico:
no la teme el hombre rico,
nunca la teme el que manda,
pues la rompe el bicho grande
y sólo enreda a los chicos.
Fragmento del gran poema argentino Martín Fierro (en concreto de "La vuelta de Martín Fierro) del poeta José Hernández, musicado por Pedro Faura en su L.P. "Manifiesto" de 1976.
27 de septiembre de 1975.

In memorian:
José Humberto Baena Alonso (23 años),
José Luis Sánchez Bravo (20 años),
Ramón García Sanz (27 años),
Ángel Otaegui Echeverría,
Juan Paredes Manot (21 años).
Que llueva, por favor.

A mí me gustan los otoños lluviosos. Este, por aquí, empezó refrescando un poco, pero están repuntando las temperaturas y de lluvia nada. Sigue todo muy seco. Necesito la lluvia suave para poder respirar.
Ana Roncero.
Fotografía. Juanes con Nely Hurtado.
Cada vez que yo me voy llevo a un lado de mi piel
tus fotografías para verlas cada vez
que tu ausencia me devora entero el corazón
y yo no tengo un remedio más que amarte.
Y en la distancia te puedo ver
cuando tus fotos me siento a ver
y en las estrellas tus ojos ver
cuando tus fotos me siento a ver.
Cada vez que te busco te vas,
cada vez que te llamo no estás.
Es por eso que debo decir que tú sólo en mis fotos estás.
Cuando hay un abismo desnudo
que se opone entre los dos
yo me valgo del recuerdo taciturno de tu voz
y de nuevo siento enfermo este corazón
que no le queda un remedio más que amarte.
Y en la distancia te puedo ver
cuando tus fotos me siento a ver
en las estrellas tus ojos ver
cuando tus fotos me siento a ver.
Cada vez que te busco te vas,
cada vez que te llamo no estás.
Es por eso que debo decir que tú sólo en mis fotos estás.
c) Juanes.
No es el vídeo que más me gusta, pero es que el otro está desactivado.
Romero verde. Lole y Manuel.
Vente conmigo niño por el romero en flor
por los cañaverales y el arroyo cantor
vente a los campos niño
bajo la luz del sol
a tejerle coronas de besos al amor,
a cantar con el agua,
a cantar con el agua y con el gorrión,
vente conmigo niño por el romero en flor.
A la flor del romero ...
A la flor del romero, romero verde
son tus ojitos niño los que me pierden.
A la flor del romero, romero verde,
a la luna me subo solo por verte.
A la flor del romero, romero verde,
solo por verte,
y mirar tu boquita de miel caliente,
y mirar tu boquita de miel caliente.
Vente conmigo niño por el romero en flor
por los cañaverales y el arroyo cantor
vente a los campos niño
bajo la luz del sol
a tejerle coronas de besos al amor
a cantar con el agua
a cantar con el agua y con el gorrión,
vente conmigo niño por el romero en flor.
© Lole Montoya y Manuel Molina
Cosas de la vida.

Cada uno elige consciente o inconscientemente su vida, dependiendo también de las circunstancias que le rodean en cada momento y que le van llevando o trayendo por los vericuetos vitales tan complejos como los que atravesamos. Lo que uno no sabe de antemano son las consecuencias de sus actos y de sus elecciones, pero tiene que afrontarlas y asumirlas sin aspavientos ni cegueras.
Entre las mujeres consideradas "modernas" está muy denostado y desprestigiado el hecho de haberse dedicado más (por circunstancias personales) al trabajo en la casa, al cuidado de los hijos y haber trabajado al tiempo fuera de ella sólo esporádicamente. Yo creo que no se puede generalizar en un sentido o en otro y que hay que ver cada caso concreto como un mundo en sí mismo, naturalmente conectado con todo lo que rodea a cada ser humano en un momento dado. Pero sí es cierto que, a veces, se pueden ver los resultados de haber elegido caminos artificialmente egoístas y explicarse así determinados comportamientos familiares conflictivos.
Y, no es por nada, pero he conocido muchas más de las despectivamente llamadas "marujas" entre mujeres que trabajan sólo fuera de casa que entre "amas de casa" bastante más progresistas y actualizadas en todos los sentidos.
Todo tiene sus pros y sus contras, pero me parece que no es lo mismo y, por tanto, no se debe confundir necesidad con capricho, obligación con devoción, churras con merinas.
Ana Roncero.
Coplas por la muerte de su padre. Jorge Manrique / Paco Ibañez.
I
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
V
Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos,
descansamos.
XIII
Los placeres y dulzores
de esta vida trabajada
que tenemos,
no son sino corredores,
y la muerte, la celada
en que caemos.
No mirando a nuestro daño,
corremos a rienda suelta
sin parar;
desque vemos el engaño
y queremos dar la vuelta
no hay lugar.
XIV
Esos reyes poderosos
que vemos por escrituras
ya pasadas
con casos tristes, llorosos,
fueron sus buenas venturas
trastornadas;
así, que no hay cosa fuerte,
que a papas y emperadores
y prelados,
así los trata la muerte
como a los pobres pastores
de ganados.
XXXIII
Después de puesta la vida
tantas veces por su ley
al tablero;
después de tan bien servida
la corona de su rey
verdadero;
después de tanta hazaña
a que no puede bastar
cuenta cierta,
en la su villa de Ocaña
vino la Muerte a llamar
a su puerta
XXXIV
diciendo: "Buen caballero,
dejad el mundo engañoso
y sus halagos;
vuestro corazón de acero
muestre su esfuerzo famoso
en este trago;
y pues de vida y salud
hicisteis tan poca cuenta
por la fama;
esfuércese la virtud
para sufrir esta afrenta
que os llama".
XL
Así, con tal entender,
todos sentidos humanos
conservados,
cercado de su mujer
y de sus hijos y hermanos
y criados,
dio el alma a Quien se la dio
(la cual la dio en el cielo
en su gloria),
y aunque la vida perdió,
dejónos harto consuelo
su memoria.




