Cosas de la vida.

Cada uno elige consciente o inconscientemente su vida, dependiendo también de las circunstancias que le rodean en cada momento y que le van llevando o trayendo por los vericuetos vitales tan complejos como los que atravesamos. Lo que uno no sabe de antemano son las consecuencias de sus actos y de sus elecciones, pero tiene que afrontarlas y asumirlas sin aspavientos ni cegueras.
Entre las mujeres consideradas "modernas" está muy denostado y desprestigiado el hecho de haberse dedicado más (por circunstancias personales) al trabajo en la casa, al cuidado de los hijos y haber trabajado al tiempo fuera de ella sólo esporádicamente. Yo creo que no se puede generalizar en un sentido o en otro y que hay que ver cada caso concreto como un mundo en sí mismo, naturalmente conectado con todo lo que rodea a cada ser humano en un momento dado. Pero sí es cierto que, a veces, se pueden ver los resultados de haber elegido caminos artificialmente egoístas y explicarse así determinados comportamientos familiares conflictivos.
Y, no es por nada, pero he conocido muchas más de las despectivamente llamadas "marujas" entre mujeres que trabajan sólo fuera de casa que entre "amas de casa" bastante más progresistas y actualizadas en todos los sentidos.
Todo tiene sus pros y sus contras, pero me parece que no es lo mismo y, por tanto, no se debe confundir necesidad con capricho, obligación con devoción, churras con merinas.
Ana Roncero.
Coplas por la muerte de su padre. Jorge Manrique / Paco Ibañez.
I
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
V
Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos,
descansamos.
XIII
Los placeres y dulzores
de esta vida trabajada
que tenemos,
no son sino corredores,
y la muerte, la celada
en que caemos.
No mirando a nuestro daño,
corremos a rienda suelta
sin parar;
desque vemos el engaño
y queremos dar la vuelta
no hay lugar.
XIV
Esos reyes poderosos
que vemos por escrituras
ya pasadas
con casos tristes, llorosos,
fueron sus buenas venturas
trastornadas;
así, que no hay cosa fuerte,
que a papas y emperadores
y prelados,
así los trata la muerte
como a los pobres pastores
de ganados.
XXXIII
Después de puesta la vida
tantas veces por su ley
al tablero;
después de tan bien servida
la corona de su rey
verdadero;
después de tanta hazaña
a que no puede bastar
cuenta cierta,
en la su villa de Ocaña
vino la Muerte a llamar
a su puerta
XXXIV
diciendo: "Buen caballero,
dejad el mundo engañoso
y sus halagos;
vuestro corazón de acero
muestre su esfuerzo famoso
en este trago;
y pues de vida y salud
hicisteis tan poca cuenta
por la fama;
esfuércese la virtud
para sufrir esta afrenta
que os llama".
XL
Así, con tal entender,
todos sentidos humanos
conservados,
cercado de su mujer
y de sus hijos y hermanos
y criados,
dio el alma a Quien se la dio
(la cual la dio en el cielo
en su gloria),
y aunque la vida perdió,
dejónos harto consuelo
su memoria.
8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

La lucha de la mujer por la igualdad es parte de la lucha de clases, porque de nada sirve conseguir la igualdad con los hombres mientras haya mujeres desiguales entre sí.
Ana Roncero.
Olmos nevados.

Foto: J.A.
La nieve también es bonita.
Ana Roncero.
Para ti.

http://floresyjardin.es/cortar-las-flores-en-el-momento-indicado/
Como nos hemos enterado de que hoy no has tenido reyes ni narices en vinagre, nos hemos colado en tu blog y te hemos puesto esta rosa para ti con mucho cariño.
Los asaltantes misteriosos.
Sobre la denominación de emigrantes. Bertolt Brecht.

http://literanova.eduardocasanova.com
Siempre me pareció falso el nombre que nos han dado: emigrantes.
Pero emigración significa éxodo. Y nosotros
no hemos salido voluntariamente
eligiendo otro país. Ni inmigramos a otro país
para en él establecernos, mejor si es para siempre.
Nosotros hemos huido. Expulsados somos, desterrados.
Y no es hogar, es exilio el país que nos acoge.
Inquietos estamos, si podemos junto a las fronteras,
esperando al día de la vuelta, a cada recién llegado,
febriles, preguntando, no olvidando nada, a nada renunciando,
no perdonando nada de lo que ocurrió, no perdonando.
¡Ah, no nos engaña la quietud del Sund! Llegan gritos
hasta nuestros refugios. Nosotros mismos
casi somos como rumores de crímenes que pasaron
la frontera. Cada uno
de los que vamos con los zapatos rotos entre la multitud
la ignominia mostramos que hoy mancha a nuestra tierra.
Pero ninguno de nosotros
se quedará aquí. La última palabra
aún no ha sido dicha.
© Bertolt Brecht. (Poemas y canciones. Alianza Editorial).
El Parador de Gredos.

La Historia suele contemplar sólo los hechos solemnes, sin embargo, la decisión de construir el Parador Nacional de Gredos en este entorno natural único, supuso para los vecinos de la zona la oportunidad de abrirse caminos más halagüeños, fuera de la miseria del momento que les hacía depender únicamente de unas tierras poco fértiles y un escaso ganado que apenas alcanzaba para llevar una vida de pura subsistencia.
El murallón de la Sierra con nevadas inmensas y frecuentes, la falta o precariedad de las carreteras y la poca hacienda de sus gentes, hacía difícil el desarrollo, por eso la apertura del Parador significó un fuerte impulso comarcal.
Con la llegada de turistas que disponían de abundantes medios económicosy buena posición social, el beneficio fue considerable e inmediato. Pueblos como Navarredonda, Barajas, Hoyos del Espino y San Martin del Pimpollar, con sus productos de ribera y sus recursos humanos, ampliaron sus perspectivas de futuro. Allí fue a trabajar mucha gente de los alrededores. Entre ellos mi padre, Jesús Roncero, que junto con Juan José fueron los dos primeros empleados del Parador. Estuvieron desde los inicios de la obra y después siguieron allí. Luego, poco a poco, vinieron camareras, doncellas, cocineros y todo tipo de personal que hizo que fuera la empresa que más gente tuvo en plantilla de toda la comarca.
Quiero, con mi recuerdo, homenajear a los primeros trabajadores que levantaron este centro de turismo: mujeres y hombres hoy ya en el olvido pero presentes en el corazon de sus descendientes. Casi todos aprendimos de ellos historias, aventuras, anécdotas y sucesos. Incluso nos contaron cómo transcurrió allí la fatal guerra incivil y cómo íban y venían unos y otros mientras ellos los ayudaban a todos y cuidaban de que el Parador siguiera funcionando aun con riesgo de su propia vida.
Hoy desempolvé mis fotos antiguas, tan entrañables, y me gustaría que vosotros conozcáis también a los que dejaron una gran parte de su existencia.
Ana Roncero.
Acabemos con el terrorismo machista.

25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Es el momento de seguir la lucha para erradicar este genocidio.
Nana para Alba.

Campaña "No a la pornografía infantil".
“A la nana, nanita, nanita , ea.
Mi niña tiene sueño, bendita sea”.
Seguramente naciste contenta por ese nombre tan bonito (que tanto me habría gustado a mí poner a una niña mía) para soñar, para vivir, para iluminar los momentos oscuros. Pero no sé por qué ya desde las primeras horas llegó la tormenta terrible, el amanecer de tu nombre se tiñó de rojo y de dolor, la sinrazón de la ilógica inhumana decidió que tus tiernos tallos se truncaran y a las flores que apuntaban en tu sonrisa no les dio tiempo a florecer, porque cuando apenas iniciabas tu vida una o dos mentes enfermas pisotearon tu ternura tronchando tus ramas sin esfuerzo justo en el momento tan bonito en que más fácil es soñar plácidamente después de un cuento y un beso. Has ido sintiendo durante tus breves pero interminables cinco años el horror más grande que puede sentir un ser humano y que, sólo imaginarlo, me produce un nudo en la garganta como si una cadena me la apretara. No encuentro ni una sola pizca de disculpa para tanta atrocidad, porque ¿qué habías hecho tú, Alba?, ¿qué molestia, insoportable para un monstruo, habías inventado?, ¿quizás sonreír, llorar en tu cuna de espinas, darles un abrazo a tus verdugos? Quiero, desde mi recuerdo, dibujar otro mundo para ti y dejártelo muy suavemente en la mesilla de la cama del hospital donde ahora te encuentras. Un mundo con sol, brisa, atardeceres y noches protegidas por un cariño muy grande que no has sentido todavía. Me gustaría, Alba, que, cuando despiertes, la misericordia colectiva de una humanidad harta de tanta demencia, haya sido capaz de borrar tu pasado (¡tan breve, tan insoportable!) para que puedas llegar al atardecer de tu existencia con el sabor dulce de la risa y el cuerpo lleno de flores y de caricias. Pido desde aquí que tu dolor sea el último que padezcan los niños. Que, entre todos, seamos capaces de construir un mundo sin violencia para todas las Albas del ahora y del mañana. Que la razón y la justicia destierren a los maltratadotes a su infierno privado y que no salgan de allí para que nada pueda pisotear, nunca más, la inocencia.
Ana Roncero.





